Ignacio Porta: el ahijado de Marco Oneto que se abre paso en el balonmano europeo

En un deporte ahogado por el silencio de los medios, Ignacio Porta Jorquera da que hablar: con apenas 18 años, el central de Santiago Wanderers ingresó a un selecto grupo de jugadores que ha emigrado desde el Decano a instancias internacionales. En su disciplina, el balonmano, se cuentan con los dedos de una mano.

Su protagonismo en la cancha le permitió conseguir un puesto en la selección nacional juvenil que disputó el Mundial de Rusia 2015 y codearse con los «grandes». Fue apadrinado por Marco Oneto -seleccionado nacional adulto- y, gracias a un programa de la Fundación que lleva el nombre del experimentado jugador, emprendió un nuevo viaje hacia Europa en febrero de este año. Allí, durante dos meses, entrenó en el Wisla Plock de la primera división de Polonia.

Tras haber recorrido tantos kilómetros en un corto período de tiempo, Ignacio hace una pausa para contar su experiencia en el Viejo Continente. Habla de “mantenerse” como su principal objetivo. No es fácil en nuestro país, claro, lograr la estabilidad en una actividad que aún no alcanza un carácter profesional. 

IGNACIO PORTA JORQUERA
Fecha de Nacimiento: 09/10/1997
Posición: Central
Mano hábil: Derecha.
Estatura: 1.80 metros.
Peso: 84 kilos.
Ídolos deportivos: Michael Damgaard, danés (SC Magdeburg, Alemania); Diego Reyes, chileno (MMT Seguros Zamora, España).
En Wanderers desde: 2013
Trayectoria: Santiago Wanderers (2013 – 2015); Wisla Plock, Polonia (2016); Santiago Wanderers (2016); Selección Nacional Juvenil (2015).

-Ignacio, háblanos de tus primeros días entrenando en Europa, ¿te sentiste cómodo?
«Fueron días muy ansiosos por demostrar lo que sabía y entrenar junto al equipo. A medida que pasaban los días se hizo más normal, el idioma no fue una complicación ya que con el inglés entendí bastante bien».

-¿Cuál crees que es la principal característica del balonmano europeo por sobre el nacional?
«Una de las diferencias más importantes es el trabajo físico. Europa se caracteriza por tener jugadores grandes y corpulentos, en cambio en Chile la mayoría somos bajos o de un porte promedio. Los que son altos, por lo general, optan por otros deportes porque se hacen más conocidos y tienen mayor reconocimiento».

-En la disciplina, han sido muy pocos los chilenos que han tenido la oportunidad de emigrar (Cristian Moll, Esteban Salinas, Francisco Salazar y Marco Onetto son ejemplos actuales), en ese sentido, ¿cómo tomaste este desafío?
«Para mí es importante esto, pues es el primer paso para lo que quiero hacer a futuro. Es difícil dejar a la familia, amigos, novia, etc., pero fue un sacrificio necesario para poder triunfar».

-¿Mantienes una amistad con alguno de ellos? ¿Qué te dicen?
«Actualmente mantengo una muy buena relación con Marco Oneto, que es el gestor de este proyecto (Fundación Marco Oneto) y quien me permitió estar aquí. También conozco a Diego Reyes, que actualmente juega en la Liga Asobal (España), el hijo del entrenador Gerardo Reyes».

-Imagino que llevas una relación muy cercana con Gerardo Reyes, tu profesor en Santiago Wanderers y la selección nacional, ¿qué te recomendó antes de emigrar?
«Con Gerardo ya había hablado este tema, siempre confió en mí y me dijo que lo diera todo en todos los entrenamientos».

-A tu corta edad ya te encuentras jugando en Europa, ¿te impones otra meta?
«Lo primero es quedarme jugando allá. Lo que sigue es hacer lo mejor posible para continuar creciendo y mantenerme en el rubro».

-Durante el año 2015, la liga entró en receso y recién en marzo se jugaron las finales correspondientes a ese período, ¿qué opinas de eso?
«Fue lamentable no poder cerrar una año jugando el Nacional con mis amigos y lamentable que por los mismo problemas económicos no se haya podido hacer antes».

-¿Qué debe pasar en Chile para que el balonmano se transforme en un deporte que acapare a una gran cantidad de público?
«La empresa privada debe creer en el deporte y hacer que los aportes sean mayores, si no, se hace muy difícil. En Wisla Plock, por ejemplo, se invirtió para traer jugadores extranjeros, que se sienten a gusto en el club. En Chile, se debe pensar en los otros deportes, lamentablemente somos una sociedad egoísta y mezquina en ese sentido».

ignacioporta
Ignacio (a la izquierda) compartiendo con Kim Ekdahl Du Rietz, jugador del Rhein Neckar Lowen de Alemania.

Por: Prensa Corporación Wanderers/Hugo Reyes F.
Fotos: Facebook Ignacio Porta Jorquera
Correo electrónico: corporacionwanderers@gmail.com
Facebook: /CorporacionWanderers
Twitter: @CorporacionSW

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