Camilo Barros, representante de la Corporación Santiago Wanderers en la sociedad anónima: «Las últimas campañas no son más que el resultado de la improvisación constante»

El abogado que representa a los socios y socias de Santiago Wanderers en el directorio de la sociedad anónima abordó la política de refuerzos llevada a cabo por la concesionaria y se refirió a la visión de la Corporación respecto a la política de seguimiento de jugadores.

Once jugadores llegaron a comienzos de año a Santiago Wanderers, varios de ellos con muy buen cartel y recorrido, pero para este semestre se ha anunciado que no habrá contrataciones. Además, el rendimiento de la mayoría de los refuerzos, basado en los datos entregados por la secretaría técnica, no ha sido el óptimo. Frente a ese escenario ¿cuál es tu opinión sobre la política de refuerzos llevada a cabo por la S.A?

El balance en general es bastante pobre. En general, estos refuerzos no han tenido un buen desempeño,  más bajo de lo esperado. No digo que son paupérrimos, pero existía la expectativa al decir de los propios dirigentes de la sociedad anónima que con este plantel y con estos refuerzos se iba a conseguir este año el ascenso directo.

El hincha futbolero que ha visto los partidos de Santiago Wanderers, más allá de cualquier análisis técnico, concluye que al menos en esta primera parte del año las expectativas respecto a los refuerzos no han sido cumplidas y  no se vislumbra que se vaya a cumplir tampoco en la segunda parte del año.

En una entrevista anterior que tuve, al momento de asumir el rol de representante de la corporación en la sociedad anónima, dije que el proceso de este cuerpo técnico ya había caducado y pese a algunas mejoras puntuales, no se ha visto nada nuevo, por tanto el balance de la corporación es bastante negativo también. Creo que es un balance compartido por la generalidad de la hinchada wanderina.

En la actualidad ¿Quién toma las decisiones deportivas hoy en Santiago Wanderers? ¿Existe alguna metodología o estructura detrás?

He participado en tres reuniones en la sociedad anónima y mi impresión es que no hay una estructura profesional al interior de la sociedad anónima que nos permita decir con total seguridad que hay un análisis técnico detrás de las decisiones deportivas. Lo que percibo es una organización basada en la improvisación y en la confianza que tiene el accionista mayoritario en el núcleo duro de su familia y algunos colaboradores cercanos como el señor Rafael González.

En la misma línea, creo que se actúa de manera improvisada e intuitiva más que de un modo profesional en el seguimiento de jugadores. Si detrás de ellos existe una estructura profesional o una oficina de seguimiento técnico lo desconozco porque en las reuniones de directorio no se presenta ningún tipo de información al respecto. Por ejemplo, no se ha visto una cartera de jugadores que estén en seguimiento. 

Yo no tengo idea si hoy día alguien de la sociedad anónima está siguiendo  jugadores en el fútbol chileno o en el extranjero y no se presenta en reuniones estadísticas o algunas proyecciones, nada de eso existe. La información que entrega Andrés Sánchez es muy general respecto de la situación actual del primer equipo. No existe un insumo, una información que uno pudiera proyectar hacia el futuro. 

Nosotros en la corporación entendemos que justamente esta es una de las principales causas por las que el equipo nunca ha podido asentar una buena campaña, salvo el año  2014. En algún momento la intuición te va a dar resultados pero no puede ser la tónica. El resto de las campañas son de regulares a malas ¿para qué vamos a hablar de la campaña paupérrima del año  2021? mejor ni comentarlo.

Las últimas campañas no son más que el resultado de la improvisación constante y prueba de ello es el nombramiento de Jorge Luis Siviero como asesor deportivo, una figura muy extraña que nunca ha sido totalmente explicado, a pesar que yo mismo pregunté en una reunión de directorio cuál será su rol y cuáles van a ser sus parámetros de seguimiento, evaluación, y búsqueda de resultados. 

Se me dio una respuesta muy vaga y  general, lo cual demuestra la improvisación de la que estoy hablando, porque si un club necesita un asesor deportivo lo contrata desde un comienzo, antes de armar el plantel para determinar cuál es el mejor cuerpo técnico para el club según el momento en que está o cuáles son los jugadores que se necesitan para reforzar el equipo

Si traes un asesor cuando el plantel ya está armado, el cuerpo técnico está contratado y trabajando con el torneo ya en marcha, quiere decir que te diste cuenta en el camino que necesitabas siempre un asesor, entonces ¿por qué no lo tuviste antes? Esa es la pregunta que uno se formula, pero la lógica me indica que si a medio camino se contrata un asesor es porque lo necesite siempre y no lo tuve en su momento ¿Quién es el responsable de tomar esta clase de decisiones? Bueno, no tengo la más mínima duda que es la familia Sánchez, y este carácter improvisador e intuitivo con el que se está trabajando trae los resultados que están a la vista. 

¿Cuál es la propuesta de la corporación respecto al seguimiento y análisis de jugadores?

La corporación siempre ha estado dispuesta, y así lo ha hecho saber internamente como públicamente, de su voluntad plena en participar de por lo menos la comisión fútbol o incluso en la administración directa de algunas ramas deportivas. Por ejemplo, es el caso del Futsal. Estoy seguro que si tú le preguntas al directorio de la corporación, por ejemplo, si están dispuestos a tomar la administración del fútbol femenino la respuesta será unánime para aceptar ese desafío.

Lo que la corporación quiere hacer en ningún caso es menoscabar ni menospreciar el rol que pueda tener la sociedad anónima en el plazo que tenga de contrato de concesión, lo que quiere hacer la corporación es trabajar para engrandecer la institución porque no nos gusta verla como está.

La corporación se pone a disposición  de la sociedad anónima, por ejemplo, para administrar ramas del fútbol profesional, aunque en principio el contrato de concesión no lo permitiría porque la sociedad anónima debería cumplir ese rol, pero como los contratos se pueden modificar con mutuo acuerdo de las partes podría existir este acuerdo en que la corporación comience a administrar, en plena vigencia del contrato de concesión, algunas ramas deportivas.

Respecto al fútbol profesional masculino la corporación tiene a disposición de la sociedad anónima estos análisis de los refuerzos, el conocimiento que ha ido adquiriendo de sus profesionales y las herramientas de análisis estadístico y futbolístico. Nosotros ofrecemos estos servicios sólo es cosa que la sociedad anónima se abra a recibir este tipo de ayuda.

Eso significaría abrir la comisión fútbol a la participación de los miembros de la corporación para recibir estos insumos y también para compartir los conocimientos que ellos puedan tener. Siempre he intentado promover que para que el club surja debe haber un espíritu de colaboración y diálogo, no de enfrentamiento y de quien es más poderoso, porque con esa lógica no vamos a llegar a ningún lado. Llevamos quince años con el contrato de concesión bajo la lógica del poder económico y quien tiene más acciones y miren como estamos. No  hemos hecho nada relevante desde el punto deportivo, salvo una Copa Chile, que además nos provocó de manera indirecta el descenso.

Creo que dados los antecedentes expuestos debemos buscar una estrategia nueva y para mí, desde lo que entiendo como organización social, es la colaboración y el diálogo. Si la sociedad anónima pretende mantenerse hermética, cerrada y obtusa bajo sus propias lógicas de funcionamiento evidentemente el club no va a surgir ni saldrá de donde está. 

Para poder transformar un poco Santiago Wanderers en una institución más profesional evidentemente lo que debemos hacer es abrir el diálogo sincero entre la corporación y la sociedad anónima y para eso es preciso dejar atrás los personalismos que creen que solo por los apellidos se harán las cosas bien de forma milagrosa y eso hoy no existe en ninguna institución.

Las instituciones funcionan cuando trabajan de manera profesional y colaboran entre sí todas las personas con conocimiento y cuando hay apertura al diálogo, que creo es lo que más falta hoy especialmente en la sociedad anónima.

Si eso supone que algunas personas tengan que realizar gestos importantes, tomar decisiones, abrir su voluntad y sincerarse habrá que hacerlo. No quiero dar nombres ni apellidos, pero cada uno sabe lo que debe hacer si es que no le interesa el rédito personal sino que la grandeza del club. Para avanzar en ese camino, por ejemplo, está la oficina técnica de la corporación en la que hay buenos profesionales, un software encargado del análisis de jugadores y que podría estar a disposición de la S.A ojalá para tomar decisiones profesionales a futuro e incluso en colaboración con Jorge Siviero. Ese es el espíritu que debe primar entre todos los wanderinos finalmente. 

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